Sin duda mi estilo pictórico favorito. Difícil de entender para algunos, insulso e incluso obsoleto para otros, ya que se trata de una corriente que gozó de pocos años de esplendor, sólo estuvo en voga durante el primer lustro de la década de los sesenta (más o menos, por aquella época los límites ya empezaban a desdibujarse), a caballo entre el expresionismo abstracto americano y el minimalismo. Pero ahí está, la abstracción postpictórica o abstracción redefinida. Pintura pura.
Es quietud, es estética. ES BELLEZA. Y es profundamente gratificante, entre tanto barullo, contemplar-escuchar color-silencio. Dejarse pellizcar por el placer de lo bello, mecerse por lo agradable, como cuando vuelves a casa después de un día muuuuuuy largo, a mitad de una semana que se hace eteeeeeeeeeerna, te pones cómodo, dejas la mente en blanco y sólo atiendes a una melodía bonita.

No hay comentarios:
Publicar un comentario