miércoles, 18 de agosto de 2010

Cita cultural

Nene saca el monóculo, que esta tarde toca comerse el Círculo, y no,  no estoy hablando de una rosquilla...
Aunque estoy segura que cualquier artista podría verla como una alegoría de lo infinito y razón no le faltaría...por su forma, por que es difícil parar y por que pueden llegar a formar parte de ti para siempre, quedándose incrustadas en el tejido adiposo que todo mortal posee.

Esta reflexión tan profunda que ha despertado en mi ser una rosquilla, hace que me venga a la mente ahora mismo una noticia que escuché ayer: se están planteando la posibilidad de añadir junto a los sobrecitos de salsa que acompañan a la comida basura, un fármaco contra el colesterol.

Así que, tranquilos, zampabollos del mundo! Podéis seguir alimentandoos a base de  sustancias nocivas, que el sector farmacéutico al no obtener lo suficiente de vosotros con las píldoras milagrosas de adelgazamiento, no va a tener inconveniente en sacar tajada de los malos hábitos...
Y quién sabe, lo mismo luego inventan algo para que las anoréxicas adelgacen más rápido sin necesidad de vomitar, así al menos cuidarían su esófago, o tal vez se le pueda echar un chorrito de ibuprofeno a la copa directamente, o quizá puedan implantar tabiques nasales de última generación  incorruptibles a los cocainómanos, para poder seguir así con la dinámica de catarsis de autolesión que acalla a nuestros monstruos.
Porque es más fácil guiar a una masa sin voluntad propia y enganchada al consumo, que se rige por la ley del mínimo esfuerzo y a la que le basta con la satisfacción rápida del instinto primario, que educar y concienciar a las personas de que somos algo más que un cacho de carne de espíritu inerte que se contenta con lo que le ha tocado vivir.
Hay algo que se llama  LUCHA y que se puede aplicar a otro contexto que no es el de las películas de acción o videojuegos.



Inserto este vídeo porque me parece gracioso y fíjate, con qué poco...
Pero en realidad quería insertar este: http://www.youtube.com/watch?v=kjrUOlK2714&translated=1
lo que pasa es que no me dejan.

lunes, 9 de agosto de 2010

Verano nada típico

Parece que el periodo estival ha sumido a la chica de los arrebatos en el parón general veraniego típico de todos los años. 
Pero nada más lejos de la realidad.
Muchas cosas, muchas cosas están pasando y como es imposible resumir o elegir la más representativa de los últimos tiempos, va a dejar la mente en blanco, a ver qué es lo primero que sale.


 



Y es que últimamente, ayudada por las inteeerminables fiestas de San Lorenzo, tiene la canción pegada.
Lo cual le hace preguntarse:
1. Cómo los vecinos de Lavapiés no se han vuelto locos o mutantes?
 Ya que si no puedes contra las fiestas, lo que debes hacer es unirte a ellas, lo que inevitablemente conlleva al consumo de bebida y comida de los puestos.
Cómo sobreviven? ese calor, ese fritau, y ese veneeeeeeeeeeeno que casi acaba conmigo en una sola dosis.... incomprensible...
Será que año tras año se van curtiendo? Claro, así de campantes y de conjuntadas van esas Chicas de Oro (que todo el que frecuente Argensola reconoce en estas líneas)

2. Por qué está tan desprestigiada esta canción? Por qué a la gente no le gusta? A mi me gusta. Sí, la letra no dice prácticamente nada y es quinqui. Pero la verdad es que el otro día esta canción me hizo parar en una de las barras de las fiestas y disfrutar de un tinto de verano tan fresquito que me supo a gloria.
De verdad es mejor el "uka waka yeah" ese de Shakira, o el último gorgorito de Bisbal?
Creo que no.
Todo esto me hace reflexionar sobre la música española popular de la calle de antes y  la de ahora. Y puedo pecar de purista, pero sinceramente creo que ha perdido autenticidad.