Están demoliendo el mercado Barceló.
Nunca había visto una demolición desde tan cerca. Es curioso, como quedan fuera las entrañas, los restos de lo privado, y como una excavadora hiriente, desgarra la estructura de un edificio que a pesar de sus dimensiones, se ve tan indefenso.
El ruido es tremendo, vuelan nubes de polvo hechas de añicos de algo que ahora es escombro. Algo que ahora no vale nada.
Te haces pequeñito, y miras con impotencia. Es triste. y en cierto modo, es como si te quitasen algo. Le compadeces, querrías abrazarlo.
Mientras algunos hacen fotos, otros no advierten que el semáforo se ha puesto verde. Nos da pellizco a todos, y se nota. Finalmente continuas con tu camino volviendo la cabeza, hasta que la siguiente esqina te hace perderlo de vista.
Qué será después? Tardará mucho?
Ahay, las demoliciones....

Simplemente artista arrebatadora.
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