Parece que el periodo estival ha sumido a la chica de los arrebatos en el parón general veraniego típico de todos los años.
Pero nada más lejos de la realidad.
Muchas cosas, muchas cosas están pasando y como es imposible resumir o elegir la más representativa de los últimos tiempos, va a dejar la mente en blanco, a ver qué es lo primero que sale.
Y es que últimamente, ayudada por las inteeerminables fiestas de San Lorenzo, tiene la canción pegada.
Lo cual le hace preguntarse:
1. Cómo los vecinos de Lavapiés no se han vuelto locos o mutantes?
Ya que si no puedes contra las fiestas, lo que debes hacer es unirte a ellas, lo que inevitablemente conlleva al consumo de bebida y comida de los puestos.
Cómo sobreviven? ese calor, ese fritau, y ese veneeeeeeeeeeeno que casi acaba conmigo en una sola dosis.... incomprensible...
Será que año tras año se van curtiendo? Claro, así de campantes y de conjuntadas van esas Chicas de Oro (que todo el que frecuente Argensola reconoce en estas líneas)
2. Por qué está tan desprestigiada esta canción? Por qué a la gente no le gusta? A mi me gusta. Sí, la letra no dice prácticamente nada y es quinqui. Pero la verdad es que el otro día esta canción me hizo parar en una de las barras de las fiestas y disfrutar de un tinto de verano tan fresquito que me supo a gloria.
De verdad es mejor el "uka waka yeah" ese de Shakira, o el último gorgorito de Bisbal?
Creo que no.
Todo esto me hace reflexionar sobre la música española popular de la calle de antes y la de ahora. Y puedo pecar de purista, pero sinceramente creo que ha perdido autenticidad.